Trucos para ahorrar en la factura de gas

  • 05/03/2018
Ahorrar en la factura del gas es más sencillo de lo que puede parecer. Basta con tener claros algunos aspectos del sistema de climatización como, por ejemplo, la limpieza de la caldera para conseguir un ahorro en calefacción que resultará importante para el presupuesto de tu familia.

Cómo conseguir un buen ahorro con el gas

Ten en cuenta que buena parte del consumo de gas de cualquier vivienda se concentra en la calefacción, por lo que es aquí donde hay que poner una mayor atención a la hora de reducir el volumen de gas consumido cada mes.

  • Pixabay

Un buen truco es no mover el selector de temperatura de los 21 grados centígrados. Esta temperatura es perfecta para estar en casa con total comodidad y supone un límite de gasto razonable a partir del cual comienza a dispararse el consumo energético. Para que te hagas una idea aproximada, por cada grado que subas harás que tu factura ascienda un 7 %, así que piénsalo antes de mover el termostato.

De igual forma, no pasa nada por ir un poco abrigado en casa en invierno. Un simple pijama o una manta para el sofá son herramientas excelentes para ir restando en la factura del gas sin que tengas que estar incómodo en absoluto.

En muchas ocasiones, ventilar se convierte en una situación en la que se pierde tanto calor como dinero. El mejor truco que tienes a tu alcance para renovar el aire de la casa es hacerlo antes de poner en funcionamiento la calefacción. Ajusta esto a tus hábitos de vida y conseguirás una rebaja considerable en tu próxima factura.

Climatizar cada habitación por separado es fundamental. Estudia de cerca las condiciones de la casa fijándote en cuáles son las habitaciones con mayor luz solar y, por lo tanto, las que necesitan de menos calefacción. Instala un termostato en cada una de ellas y crea un ambiente idóneo que se ajuste a las necesidades reales de cada espacio.

Igualmente, deberías mejorar el aislamiento de cada habitación para que el calor no se pierda. Las ventanas son fundamentales al respecto, aunque hay detalles más sencillos que te pueden ayudar. Por ejemplo, colocar goma bajo las puertas impedirá que el calor pase de una estancia a otra perdiéndose gran parte por el camino.

La importancia de la caldera

Con todo, es en tu caldera donde se originan buena parte de los problemas que pueden estar haciendo que tu factura del gas se dispare. Por ello, es necesario dedicar un poco de atención a este dispositivo teniendo en cuenta sus características.

Lo primero que hay que comprender es que la caldera debe ser revisada cada 5 años sin ninguna excepción. Pueden producirse procesos de combustión ineficientes e incluso pérdidas que estén haciendo que la factura energética crezca más de lo debido. Todo ello se soluciona con una buena revisión y con una limpieza de la calderas de gas que devuelva su funcionamiento a los parámetros normales.

Pese a que el mantenimiento es muy efectivo, las calderas suelen tener una vida útil que gira en torno a los 15 años. A partir de ese momento, su rendimiento puede resentirse considerablemente convirtiéndose en un elemento que haga que la factura del gas suba. Así, no compensa en absoluto mantenerla, ya que el ahorro que proporcionará una nueva caldera amortizará el gasto sin la menor duda.

En definitiva, ahorrar en la factura del gas es sencillo. Basta con tener en cuenta los anteriores trucos para aplicarlos en tu casa y conseguir que uno de los gastos más importantes de tu presupuesto familiar se reduzca de forma considerable.

Trucos para ahorrar en la factura de gas

  • 26/03/2018
Ahorrar en la factura del gas es más sencillo de lo que puede parecer. Basta con tener claros algunos aspectos del sistema de climatización como, por ejemplo, la limpieza de la caldera para conseguir un ahorro en calefacción que resultará importante para el presupuesto de tu familia.
  • Pixabay

Cómo conseguir un buen ahorro con el gas

Ten en cuenta que buena parte del consumo de gas de cualquier vivienda se concentra en la calefacción, por lo que es aquí donde hay que poner una mayor atención a la hora de reducir el volumen de gas consumido cada mes.

Un buen truco es no mover el selector de temperatura de los 21 grados centígrados. Esta temperatura es perfecta para estar en casa con total comodidad y supone un límite de gasto razonable a partir del cual comienza a dispararse el consumo energético. Para que te hagas una idea aproximada, por cada grado que subas harás que tu factura ascienda un 7 %, así que piénsalo antes de mover el termostato.

De igual forma, no pasa nada por ir un poco abrigado en casa en invierno. Un simple pijama o una manta para el sofá son herramientas excelentes para ir restando en la factura del gas sin que tengas que estar incómodo en absoluto.

En muchas ocasiones, ventilar se convierte en una situación en la que se pierde tanto calor como dinero. El mejor truco que tienes a tu alcance para renovar el aire de la casa es hacerlo antes de poner en funcionamiento la calefacción. Ajusta esto a tus hábitos de vida y conseguirás una rebaja considerable en tu próxima factura.

Climatizar cada habitación por separado es fundamental. Estudia de cerca las condiciones de la casa fijándote en cuáles son las habitaciones con mayor luz solar y, por lo tanto, las que necesitan de menos calefacción. Instala un termostato en cada una de ellas y crea un ambiente idóneo que se ajuste a las necesidades reales de cada espacio.

Igualmente, deberías mejorar el aislamiento de cada habitación para que el calor no se pierda. Las ventanas son fundamentales al respecto, aunque hay detalles más sencillos que te pueden ayudar. Por ejemplo, colocar goma bajo las puertas impedirá que el calor pase de una estancia a otra perdiéndose gran parte por el camino.

La importancia de la caldera

Con todo, es en tu caldera donde se originan buena parte de los problemas que pueden estar haciendo que tu factura del gas se dispare. Por ello, es necesario dedicar un poco de atención a este dispositivo teniendo en cuenta sus características.

Lo primero que hay que comprender es que la caldera debe ser revisada cada 5 años sin ninguna excepción. Pueden producirse procesos de combustión ineficientes e incluso pérdidas que estén haciendo que la factura energética crezca más de lo debido. Todo ello se soluciona con una buena revisión y con una limpieza de la calderas de gas que devuelva su funcionamiento a los parámetros normales.

Pese a que el mantenimiento es muy efectivo, las calderas suelen tener una vida útil que gira en torno a los 15 años. A partir de ese momento, su rendimiento puede resentirse considerablemente convirtiéndose en un elemento que haga que la factura del gas suba. Así, no compensa en absoluto mantenerla, ya que el ahorro que proporcionará una nueva caldera amortizará el gasto sin la menor duda.

En definitiva, ahorrar en la factura del gas es sencillo. Basta con tener en cuenta los anteriores trucos para aplicarlos en tu casa y conseguir que uno de los gastos más importantes de tu presupuesto familiar se reduzca de forma considerable.