Ahorrar cocinando con el horno

  • 29/01/2018
Nos encanta cocinar en el horno, pero es uno de los electrodomésticos que más consumo energético tienen. Por eso hoy en ilisto os traemos una serie de trucos y consejos para reducir el consumo y que la factura no se dispare. De este modo, conseguiremos un uso racional de la energía, que no solo nos beneficia económicamente como usuarios, sino que además contribuye al cuidado de nuestro medio ambiente.

Aunque los hornos a gas son muy eficientes, los hornos eléctricos son los que cuentan con una mayor presencia en nuestros hogares, así que nuestros consejos de hoy irán encaminados a este último tipo.

  • Pixabay

Empecemos por el principio. Si estás pensando en adquirir un horno, debes tener muy en cuenta el etiquetado energético. Existen 7 clases de eficiencia energética, que van desde la letra A para los equipos más eficientes hasta la letra G, que denomina a aquellos equipos muy poco eficientes. Recuerda adquirir siempre, según tus posibilidades, aquel con una mayor eficiencia energética. Un electrodoméstico de gama A puede consumir hasta 7 veces menos energía que un electrodoméstico de clase G. A largo plazo, el ahorro es considerable.

También debes tener en cuenta que los hornos de convección favorecen la distribución uniforme de calor, ahorran tiempo y gastan menos energía.

El tamaño del horno también influye; antes de decidirte por la compra de un modelo u otro, debes tener en cuenta el uso que le vas a dar y elegir siempre el menor tamaño posible. A menor tamaño, se genera un menor consumo energético. Si vives solo y no eres de cocinar a lo grande, probablemente tendrás más que suficiente con un horno de tamaño compacto.

Si vas a cocinar una receta que requiere más de una hora de horneado, no es necesario que precalientes el horno. Además, te recomendamos apagar el horno unos 10-15 minutos antes de terminar el cocinado. De este modo aprovecharás el calor residual que queda después de su apagado para terminar de cocinar los alimentos.

Si cortas los alimentos en trozos pequeños, o haces cortes transversales en los mismos, el calor penetrará más rápido y por tanto se cocinará en un menor tiempo. Y por supuesto, es necesario que descongeles previamente los alimentos, pues si los introduces congelados, aumentarás el tiempo de horneado de manera poco sostenible.

Procura no abrir el horno innecesariamente. Cada vez que lo haces puedes estar perdiendo hasta un 20% del calor acumulado. Es mejor usar la luz del horno para ver los alimentos a través del cristal.

Si aprovechas bien la capacidad del horno, cocinando varios alimentos a la vez, reducirás tu factura eléctrica y ahorrarás tiempo de cocinado que podrás emplear en otras tareas.

La colocación de los alimentos dentro del horno también es importante. Coloca en la parte superior aquellas recetas que necesiten gratinado. Si solamente quieres calentar o entibiar una comida, sitúala en la parte inferior, y el resto de las recetas, irán en la parte media de tu horno.

Mantenlo limpio para que no haya pérdidas de calor y aumentar su eficiencia.

Seguramente tienes más trucos para utilizar tu horno ¿quieres compartirlos con nosotros?

Ahorrar cocinando con el horno

  • 29/01/2018

Nos encanta cocinar en el horno, pero es uno de los electrodomésticos que más consumo energético tienen. Por eso hoy en ilisto os traemos una serie de trucos y consejos para reducir el consumo y que la factura no se dispare. De este modo, conseguiremos un uso racional de la energía, que no solo nos beneficia económicamente como usuarios, sino que además contribuye al cuidado de nuestro medio ambiente.

  • Pixabay

Aunque los hornos a gas son muy eficientes, los hornos eléctricos son los que cuentan con una mayor presencia en nuestros hogares, así que nuestros consejos de hoy irán encaminados a este último tipo.

Empecemos por el principio. Si estás pensando en adquirir un horno, debes tener muy en cuenta el etiquetado energético. Existen 7 clases de eficiencia energética, que van desde la letra A para los equipos más eficientes hasta la letra G, que denomina a aquellos equipos muy poco eficientes. Recuerda adquirir siempre, según tus posibilidades, aquel con una mayor eficiencia energética. Un electrodoméstico de gama A puede consumir hasta 7 veces menos energía que un electrodoméstico de clase G. A largo plazo, el ahorro es considerable.

También debes tener en cuenta que los hornos de convección favorecen la distribución uniforme de calor, ahorran tiempo y gastan menos energía.

El tamaño del horno también influye; antes de decidirte por la compra de un modelo u otro, debes tener en cuenta el uso que le vas a dar y elegir siempre el menor tamaño posible. A menor tamaño, se genera un menor consumo energético. Si vives solo y no eres de cocinar a lo grande, probablemente tendrás más que suficiente con un horno de tamaño compacto.

Si vas a cocinar una receta que requiere más de una hora de horneado, no es necesario que precalientes el horno. Además, te recomendamos apagar el horno unos 10-15 minutos antes de terminar el cocinado. De este modo aprovecharás el calor residual que queda después de su apagado para terminar de cocinar los alimentos.

Si cortas los alimentos en trozos pequeños, o haces cortes transversales en los mismos, el calor penetrará más rápido y por tanto se cocinará en un menor tiempo. Y por supuesto, es necesario que descongeles previamente los alimentos, pues si los introduces congelados, aumentarás el tiempo de horneado de manera poco sostenible.

Procura no abrir el horno innecesariamente. Cada vez que lo haces puedes estar perdiendo hasta un 20% del calor acumulado. Es mejor usar la luz del horno para ver los alimentos a través del cristal.

Si aprovechas bien la capacidad del horno, cocinando varios alimentos a la vez, reducirás tu factura eléctrica y ahorrarás tiempo de cocinado que podrás emplear en otras tareas.

La colocación de los alimentos dentro del horno también es importante. Coloca en la parte superior aquellas recetas que necesiten gratinado. Si solamente quieres calentar o entibiar una comida, sitúala en la parte inferior, y el resto de las recetas, irán en la parte media de tu horno.

Mantenlo limpio para que no haya pérdidas de calor y aumentar su eficiencia.

Seguramente tienes más trucos para utilizar tu horno ¿quieres compartirlos con nosotros?