¿Cómo funcionan las válvulas con cabezal termostático?

 

Las últimas normativas han propiciado un escenario en el que las calefacciones centrales han de poder regularse individualmente para que, de ese modo, el consumo energético y los gastos que este conlleva se racionalicen. Entre las soluciones que están a nuestro alcance para hacer esto posible encontramos los repartidores de costes y las válvulas con cabezal termostático.

Por un lado, los primeros miden la emisión de energía, con lo que es posible controlar cuál es el consumo individual de cada hogar. Sin embargo, también es necesario llevar a cabo un control de la temperatura de forma individualizada. Es aquí donde entran en juego las válvulas con cabezal termostático. ¡Vamos a ver cómo funcionan!

 

Las válvulas con cabezal termostático funcionan así

Tal y como hemos apuntado, las válvulas para radiadores permiten regular la calefacción y controlar la temperatura del hogar según las necesidades de cada persona. De esta manera, cuando la temperatura ambiente sea más o menos fría podremos modificar la de los radiadores a nuestro gusto. Es decir, con ellas podemos evitar una situación habitual en las viviendas con calefacción central, como es el hecho de aguantar que la calefacción emita demasiado calor cuando la temperatura ha templado en el exterior.

Y no solo eso, gracias a estas válvulas con cabezal termostático, cuando salgamos de casa, la calefacción se apagará o encenderá a nuestra elección. Así se evitará un consumo innecesario de energía y, por consiguiente, se conseguirá un ahorro económico en calefacción.

 

Válvulas para radiadores

Tipos de válvulas

En cuanto al funcionamiento de cada válvula de radiador, depende de su tipología. A saber:

  • Válvulas manuales. Son las más antiguas. Consisten en una llave de paso que el propio usuario abre o cierra de forma manual para regular el caudal de agua caliente que entra. Obviamente, cuanto mayor caudal haya en el radiador, más calor y más gasto energético. Este tipo puede ser útil para aquellos radiadores que no se utilizan frecuentemente.
  • Válvulas con cabezal termostático. Incorporan un mando giratorio que marca la temperatura fijada en cada habitación y que automáticamente regula el caudal de agua para mantener la temperatura deseada. Si esta sube, el cabezal cierra el paso de agua caliente. En cambio, si la temperatura baja, el cabezal se abre hasta alcanzar la temperatura que hayamos indicado. Junto a los repartidores de costes, esta supone la mejor opción para conseguir un control de la temperatura adecuado en el hogar.
  • Válvulas con cabezal termostático electrónico. Esta tipología permite un mayor control de la temperatura, ya que se puede programar la calefacción por horas y controlar cada zona del hogar según su uso.
  • Válvulas con cabezal termostático wifi. El último avance en válvulas lo encontramos en las que poseen cabezales termostáticos wifi. Estos se conectan con un teléfono móvil de tal manera que es posible regular la temperatura a distancia, enviar una señal para apagar la calefacción si se nos ha olvidado hacerlo antes de salir, o “precalentar” el hogar antes de regresar.

Eso sí, en caso de que te decantes por la instalación de válvulas con cabezal termostático, consulta a un experto de ilisto. De este modo, cualquier cambio necesario en tu sistema de calefacción será fácil y rápido.

Contacta con nosotros