¿Qué son los repartidores de costes?

 

Una de las cuestiones que está tanto en las agendas políticas como en la gestión doméstica de nuestros recursos es, sin duda, el alto consumo energético de la calefacción. Tanto es así que en los últimos años se han puesto en marcha diferentes regulaciones que tienen como objetivo disminuir el gasto de energía y, con ello, la emisión de gases contaminantes a la atmósfera. Si a eso se le une la necesidad que cada uno de nosotros tenemos de aminorar los costes económicos relacionados, el panorama que surge es claro: una búsqueda constante de medidas con las que se reduzca el consumo. Y una de ellas son los repartidores de costes. ¿Sabes de qué estamos hablando? Te lo explicamos. 

 

¿Qué son los repartidores de costes?

No, no estamos hablando de la típica aplicación de móvil que reparte lo que nos hemos gastado entre varios, sino que se trata de unos aparatos que se instalan en el radiador de calefacción con el objetivo de medir la emisión de energía e individualizar el consumo en instalaciones de calefacción central.

¿Y se utilizan en cualquier instalación de calefacción central? Especialmente cuando la instalación de esta sea “en columna” y no “en anillo”, ya que en este caso la individualización de la calefacción se puede hacer mediante contadores de energía. Sin embargo, para las primeras, es decir, aquellas que cuentan con una red de tuberías instaladas de manera vertical, sí es necesaria la instalación de repartidores de costes.

De este modo, proporcionan cifras del consumo energético de cada vivienda, evitando así asumir el gasto total de calefacción en partes iguales, independientemente de cuál sea el consumo.

Por supuesto, cabe señalar que estos aparatos tienen en cuenta el tamaño del radiador (existen diferentes tipos dependiendo del modelo) y la diferencia de temperatura entre la superficie del radiador y la temperatura ambiente (ha de ser superior a 4ºC o el repartidor entenderá que el radiador está apagado).

En este sentido, hay que añadir que el pasado mes de marzo de 2018 el Ministerio de Energía, Industria y Agenda Digital publicó un Proyecto de Real Decreto para regular la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas de edificios. Y como parte de ese Plan Renove, se han ofrecido ayudas para la instalación de repartidores de costes.

  

Ventajas de los repartidores de costes

En las viviendas con sistemas de calefacción central el derroche energético suele ser mayor que en el caso de viviendas con calefacción individual. Por ello, la instalación de los repartidores de costes en cada hogar proporciona las siguientes ventajas:

  • Cada vecino paga por lo que gasta.
  • Individualiza el consumo de calefacciones centrales.
  • Permite ahorrar en calefacción de un 30% a un 50%.
  • Las lecturas son tomadas por radio, sin necesidad de que nadie entre en casa.
  • Contribuye a la reducción de los gases de efecto invernadero.

Instalación calefacción

¿Cuánto cuesta instalar un repartidor de costes?

Una vez vistos los beneficios, cabe preguntarse por el precio de la instalación de estos repartidores de costes. Pues bien, en primer lugar hay que tener en cuenta que se pueden realizar dos tipos de contrato:

  • Venta de equipos: cada equipo instalado en los radiadores tiene un coste aproximado de unos 30 euros, según el proveedor y el tipo de radiadores.
  • Alquiler de equipos: aunque también depende del tipo y número de radiadores, el coste del alquiler es de unos 6 u 8 euros al año por radiador.

Y en segundo lugar, para calcular el coste energético de cada vivienda se debe tener en cuenta que:

  • El 30% del gasto corresponde al combustible, mantenimiento y consumo eléctrico general para todos los vecinos.
  • El 70% será la suma del gasto total obtenida por los diferentes repartidores de forma individual. 

Finalmente, junto a la instalación de los repartidores de costes para medir el consumo de energía, también se recomienda la de válvulas termostáticas, pues con ellas cada vecino puede regular la calefacción según sus necesidades, así como apagar los radiadores cuando no haya nadie. De esta manera se evita un derroche de energía innecesario y, por consiguiente, ahorro económico. 

Contacta con nosotros