Las 10 averías más habituales de tu caldera

La lavadora, el frigorífico, el lavavajillas... Cada vez que se te estropean un drama planea sobre tu hogar. Saltan todas las alarmas y cunde el pánico. Pero, ¿qué pasa cuando se trata de problemas con la caldera? En ese caso sientes que te sobreviene una mayor hecatombe. “¿Qué hago ahora?”, te preguntas mientras no sabes cómo solucionar el problema.

A fin de cuentas, son las eternas olvidadas, de las que solo te acuerdas cuando no funcionan. Sin embargo, que haya averías en las calderas es tan común como en el resto de los electrodomésticos. Y es que, aunque la revisión se realiza anualmente o cada dos años (depende de cada comunidad autónoma), los problemas con la caldera pueden manifestarse en cualquier momento –probablemente cuando peor te venga–.

Obviamente, en ese fatídico instante lo primero que te preguntarás es de qué avería se trata, por si puedes arreglarla por tus propios medios. Mucha gente tiene un “don” y es muy “manitas” con los aparatos. Sin embargo, la combinación de agua, electricidad y gas que aúna la caldera puede ser muy peligrosa, por no hablar de que el remedio puede ser peor que la enfermedad. Así que, lo mejor que puedes hacer es un técnico de calderas y olvidarte de manipular algo que, aunque parezca sencillo, puede convertirse en una bomba de relojería.

Problemas con la caldera

Los problemas con la caldera más habituales

No obstante, para que tengas claras las averías de la caldera, te mostramos las diez más comunes. De este modo, estarás preparado para explicarle al instalador experto cuáles son los síntomas cuando le llames.

1) Si te encuentras con apagones repentinos en el sistema de calefacción, sientes que la temperatura sube muy rápido o ves que los radiadores están fríos cuando no deberían, el fallo puede encontrarse en el cableado o en un sensor que bloquea la bomba de recirculación. Esto es un problema grave de la caldera, pero seguro que tu técnico conoce perfectamente cómo desbloquear la dichosa bomba.

2) Otra de las averías graves es la obstrucción en la salida de humos. En este caso, aparecerá un error en alguno de los indicadores de la caldera (probablemente la típica lucecita roja que augura algo malo), la cual se bloqueará. Esto implica que el monóxido de carbono no se evacua por el conducto de salida y, por seguridad, la propia caldera se autobloquea. En este caso, deberíamos contactar con un servicio técnico de reparación de calderas.

3) La sonda de temperatura del agua caliente sanitaria o ACS es la encargada de comprobar la temperatura y dar la orden de calentarla más o no. Si está en funcionamiento pero no se enciende la llama de la caldera, es probable que se haya estropeado y haya que cambiarla. Puedes detectar esta avería también si la temperatura alcanzada no es la adecuada.
 
4) Otro motivo por lo que puede que no se te encienda la llama de tu caldera es que los filtros de aspirado de combustible no estén limpios. Para solucionarlo, el mismo remedio: que un experto instalador haga una revisión del sistema de calefacción.
 
5) Existe la posibilidad de que el quemador de la caldera no se encienda, aunque haga chispa. Puede tratarse de una falta de gas. Para asegurarse de ello, debemos comprobar que todas las llaves están abiertas y el contador funciona correctamente. En el caso de la caldera siga sin funcionar, contactaremos con servicio técnico.
 
6) Otro de los problemas más frecuentes con la caldera vuelve a encontrarse en su bomba. Si oyes un ruido de rozamiento, ¡que no cunda el pánico! Eso sí, lo más seguro es que haya que sustituir una pieza de dicha bomba.
 
7) En cambio, si el ruido es una especie de goteo en la parte posterior, la causa puede ser una rotura de la válvula de seguridad.
 
8) Lo normal es que la presión de las calderas oscile entre 1,2 y 1,5 bares con radiadores fríos y 2 bares una vez encendida la calefacción. Si no se encuentra en esos baremos, pueden producirse fallos. En este caso, simplemente debes manipular la llave de llenado para que vuelva a dichos niveles. No te asustes, es una acción realmente sencilla. Claro que, si ves que el problema persiste de un modo habitual, ya sea por defecto o por exceso, llama a tu técnico.
 
9) Si percibes olor a gas, ni que decir tiene que puede haber una avería en la caldera. No te apresures y, por supuesto, no enchufes interruptores eléctricos que puedan producir la llama de la caldera o una chispa. Lo primero que debes hacer es abrir las ventanas para que haya corriente y llamar cuanto antes a un profesional que pueda revisar y solucionar el problema.
 
10) Y vamos con la décima de las averías más comunes. La bomba puede sufrir un fuerte calentamiento o directamente quemarse. La solución es obvia: hay que instalarlos nuevos. Coge el teléfono, avisa a ilisto y despreocúpate. Lo tendrás todo arreglado en el menor tiempo posible.

Si todavía tienes dudas con tu caldera, ponte en contacto con ilisto y su servicio técnico te ayudará. Siempre en las mejores manos. 

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